jueves, 2 de marzo de 2017

Descubriendo el FlipyFlux

FlipyFlux es una herramienta a través de la cual conectar con el cuerpo y su movimiento. Aunque íntimamente ligado al juego, es mucho más que un juguete, es baile, es acción, es imaginación, es salud, es risa, es diversión, es ciencia. 

Si profundizamos en su forma, se trata de la materialización más exacta que hay del concepto del toroide, y sobre todo, de su movimiento. Un toroide, se forma a partir de una espiral que es permanentemente expulsada y absorbida. FlipyFlux nos sumerge en la espiral, provocando que levantes los brazos y expandas el pecho, a través movimientos amplios, redondeados y coordinados. Al mismo tiempo, te masajea de forma suave pero penetrante, llevando el foco de atención a tu cuerpo, al aquí y al ahora, y permitiendo liberar el estrés acumulado en cuello y hombros. La unión de estos factores hace que experimentes un estado general de armonía y serenidad casi instantáneo, como demuestra el estudio realizado con la GDV. 

Se trata de una oportunidad para desarrollar la psicomotricidad, una forma de autoconocimiento y la posibilidad de explorar un nuevo malabar lleno de trucos y destrezas por explorar. Puedes conocer más sobre cómo actúa en la guía psicopedagógica
En el Taller de Artesanía, Plástica y Desarrollo Personal, en el espacio de expresión corporal, se han propuesto conocer todo el potencial de este instrumento. Al sacar el objeto de la bolsa, a simple vista son muchas anillas metálicas, pero de repente ¡sorpresa! Se convierte en un toroide, un objeto muy llamativo y vistoso. Nos quedamos asombrados, y comenzamos a verlo, sentirlo, probando todas las formas posibles que se puede hacer con ello, con la mano, el brazo, con un palo, con el compañero… se cierra, se abre, rueda por nuestro cuerpo...¡¡y no se rompe!!
Pudimos comprobar como cada persona cogía el objeto, lo miraba con mucha atención e investigaba qué se podía hacer con él,  los compañeros de alrededor observaban con atención, para ver que se descubría. Intentaban avisar a tiempo al compañero cuando se le iba a escapar y esto provocaba risas cada vez que ocurría y terminaba en el suelo o en el regazo   del compañero.
¡¡¡Nos gusta el flipyflux!!!…complejo de decir pero fácil de utilizar. Con este elemento podremos trabajar muchas cosas, la psicomotricidad, controlando el objeto con nuestro propio cuerpo, la atención, observando como el objeto va cambiando de forma cada vez que lo tocamos, el autoconocimiento, descubriendo todas las posibilidades que tiene. Es relajante, cuando lo estás utilizando sientes una sensación de relajación y de tranquilidad.

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